Red de terapeutas cognitivo - conductuales

Cantar el pensamiento o utilizar una voz diferente

Podemos repetir el pensamiento cantándolo con una melodía conocida o pronunciándolo con una voz cómica o exagerada.

Por ejemplo, repetir “no voy a poder hacerlo” como si fuera parte de una canción o utilizando la voz de un personaje.

Esta técnica modifica el peso emocional del pensamiento y permite percibirlo simplemente como un conjunto de palabras.

Tomar distancia de nuestros pensamientos

¿Nuestros pensamientos controlan nuestra vida?

Muchas veces quedamos atrapados en historias, explicaciones y conclusiones que construimos acerca de quiénes somos, qué podemos hacer y qué podría sucedernos.

Cuando estamos fusionados con nuestros pensamientos, los interpretamos como verdades absolutas que determinan nuestras emociones y nuestra conducta. En cambio, la defusión cognitiva nos permite reconocerlos como lo que son: eventos mentales pasajeros, no hechos ni órdenes que necesariamente debamos seguir.

La mente puede resultar útil, pero también puede generarnos sufrimiento cuando atendemos y creemos todo lo que dice.

La defusión cognitiva no tiene como objetivo eliminar los pensamientos negativos, discutir con ellos ni reemplazarlos por pensamientos positivos. Consiste en observarlos desde cierta distancia, reduciendo la influencia que ejercen sobre nosotros. De esta manera, podemos elegir cómo actuar sin quedar condicionados automáticamente por lo que aparece en nuestra mente

Notar el pensamiento

En lugar de decir: “No soy capaz”, podemos expresar: “Estoy teniendo el pensamiento de que no soy capaz”.

Agregar esta frase nos ayuda a reconocer que estamos experimentando un pensamiento, no describiendo una verdad absoluta. Este pequeño cambio crea distancia entre nosotros y lo que nuestra mente nos dice.