Red de terapeutas cognitivo - conductuales
Ataques de pánico
Los ataques de pánico son episodios repentinos de miedo intenso o malestar físico muy elevado, que suelen alcanzar su máxima intensidad en pocos minutos. Muchas veces aparecen de manera inesperada, incluso en momentos en los que la persona estaba tranquila, descansando o realizando una actividad cotidiana.
Durante un ataque de pánico pueden aparecer sensaciones corporales intensas, como palpitaciones, falta de aire, opresión en el pecho, mareo, temblores, sudoración, sensación de ahogo, náuseas, escalofríos, calor, hormigueos o sensación de irrealidad. Estas sensaciones suelen venir acompañadas de pensamientos de peligro, como miedo a perder el control, desmayarse, tener un problema médico grave o morir.
Aunque los ataques de pánico son muy angustiantes, no significan que la persona esté “volviéndose loca” ni que esté en peligro real. Sin embargo, el miedo que generan puede hacer que la persona empiece a vivir en estado de alerta, pendiente de sus sensaciones físicas y preocupada por la posibilidad de que vuelva a ocurrir.
¿Cómo se manifiesta?
El pánico puede expresarse de diferentes formas. Algunas manifestaciones frecuentes son:
miedo intenso que aparece de golpe;
sensación de ahogo o falta de aire;
palpitaciones o aceleración del corazón;
opresión o molestias en el pecho;
mareos o sensación de desmayo;
temblores, sudoración o calor;
hormigueos o entumecimiento;
sensación de irrealidad o desconexión;
miedo a perder el control, desmayarse o morir;
preocupación constante por tener otra crisis;
evitación de lugares, actividades o situaciones asociadas al miedo.
¿Cuándo consultar?
Es recomendable consultar cuando los ataques de pánico se repiten, cuando aparece miedo anticipatorio a que vuelvan a ocurrir, o cuando la persona empieza a evitar situaciones por temor a sentirse mal.
También puede ser importante pedir ayuda si la ansiedad lleva a consultar reiteradamente por síntomas físicos, si hay dificultad para salir, trabajar, viajar, estar solo/a o realizar actividades habituales.
El tratamiento permite comprender qué ocurre durante el pánico, reducir el miedo a las sensaciones corporales y recuperar progresivamente las actividades que la persona fue dejando de hacer.
¿Cómo trabajamos en Red TCC?
En Red TCC trabajamos desde un enfoque cognitivo-conductual y basado en la evidencia. En el tratamiento de los ataques de pánico, uno de los objetivos principales es ayudar a la persona a comprender el circuito del miedo: cómo ciertas sensaciones físicas pueden ser interpretadas como peligrosas y cómo esa interpretación aumenta la ansiedad.
El proceso puede incluir psicoeducación sobre la ansiedad y el pánico, identificación de pensamientos catastróficos, trabajo con el miedo a las sensaciones corporales, exposición gradual e intervenciones orientadas a reducir la evitación y las conductas de seguridad.
El objetivo no es únicamente “controlar” el ataque, sino aprender que las sensaciones de ansiedad pueden ser incómodas pero no peligrosas, y que es posible atravesarlas sin que dominen la vida cotidiana.
Iniciar un tratamiento
Si estás atravesando ataques de pánico, miedo a que vuelvan a aparecer o evitás situaciones por temor a sentirte mal, podés solicitar una admisión sin costo. En ese primer contacto evaluamos tu motivo de consulta y te orientamos sobre el tratamiento más adecuado para vos.


